
A pesar de todo, Rob, llevado por su pasión por aprender a sanar
decide viajar a la mejor escuela donde enseña el mejor médico de la
época: Ibn Sina o Avicena, en Ispahán, Persia. Para ello se hace pasar por judío,
adoptando el nombre de Jesse ben Benjamin, ya que no podría hacerlo
como cristiano. Se integra en una caravana hacia oriente y durante el
largo camino aprende a hablar en persa. Al llegar a la madraza de
Ispahán es rechazado por no contar con los conocimientos ni el dinero
necesario para estudiar allí. Su insistencia consigue que lo golpeen y
lo encarcelen. Al salir de la cárcel apaleado y desesperado se presenta
en la audiencia a Sha. El arrojo de Rob tiene éxito, porque en el camino
ambos se habían conocido durante una cacería del Sha. El soberano le
concede una dote que le permitirá sufragar sus estudios de medicina y
vivir en la ciudad.
La admisión no es más que el principio de un arduo camino para
convertirse en médico, ya que además de sus estudios de medicina Rob
debe pasar exámenes de filosofía, derecho y aprenderse el Corán
de memoria, lo que le pone en inferioridad de condiciones con los demás
estudiantes que han estudiado esas materias desde niños. Pese a todo,
su afán lo convierte en uno de los mejores estudiantes y el favorito del
propio Avicena, que le descubre que comparte su don. Por ello, lo manda
a combatir una epidemia de peste en una alejada ciudad del reino. Así
se reencontrará con la hija de un comerciante de ganado escocés a la que
conoció durante su viaje. Ambos formaran una familia.
Rob mantiene frecuente contacto con el Sha en calidad de protegido
suyo y cuando consigue convertirse en médico se incorpora como médico
militar al ejército de Sha en una campaña militar contra la India. El
fallecimiento de Avicena y derrocamiento del Sha que se produce tras una
guerra posterior y acontecimientos que se desatan llevan a Rob a dar
por finalizada su etapa en Persia y decide regresar a su tierra.
A su regreso a Londres consigue desatar las envidias y recelos de los
médicos locales y un desafortunado encuentro con un comerciante que lo
conoció en Persia bajo su identidad de judío, lo conducen ante un
tribunal eclesiástico acusado de suplantación de identidad. Allí se
encuentra a uno de sus hermanos pequeños, que forma parte del tribunal,
pero que lejos de recibirlo con afecto, le hace saber que no quiere
estar involucrado con alguien que va a ser condenado por suplantar la
identidad de un cristiano o bien por quebrantar la prohibición de
estudiar entre los infieles. Ante la imposibilidad de defenderse Rob
huye a Escocia con su familia donde practicará la medicina el resto de su vida en la pequeña aldea de pastores del clan de su mujer.